Un bote de Nevería Roxy con dos bolas derritiéndose sobre el fondo rojo de la marca

Marcas

No se trata de que tu producto se vea bonito. Se trata de que tu gente se reconozca en él.

Una marca no necesita fotografías bonitas, necesita que su público la mire y sienta que le están hablando a él, y eso no sale de la cámara sino de entender antes quién va a ver la imagen y qué tiene que sentir cuando la vea. Todo lo demás —el fondo, la luz, la hora del día— es consecuencia de esa respuesta.

Con quién he trabajado

De una marca global a una nevería con ochenta años de tradición. Entre un encargo y otro cambia la escala, nunca el cuidado.

El mismo producto, dos públicos

La misma nieve, fotografiada de dos maneras.

Quien busca el producto quiere verlo de cerca y sin distracciones; quien busca el lugar quiere imaginarse sentado ahí. Es la misma nevería y el mismo día de trabajo, y son dos fotografías que no se pueden intercambiar.

Conos y botes de Roxy con bolas de fresa, mango y chocolate, sobre el rojo de la marca
El productoSobre el rojo de la propia marca. Para carta, tienda en línea y punto de venta.
Tres malteadas de Roxy con popotes de rayas sobre la mesa del local, frente a la pared turquesa
El lugarSobre el turquesa de sus paredes. Para redes y para quien está decidiendo a dónde ir.

Caso · Nevería Roxy

Ochenta años de tradición, fotografiados en su propio rojo.

Roxy no llegó sin identidad: el rojo, el turquesa, las rayas y el logotipo llevan décadas ahí y la gente los reconoce antes de leer el nombre. Cuando una marca ya tiene eso, el trabajo no es inventarle una imagen, es fotografiarla de manera que siga siendo suya.

Lo que había

Una identidad hecha y muy suya. El riesgo no era quedarse corto, era que las fotografías acabaran pareciéndose a las de cualquier otra heladería.

Lo que hice

Monté el producto sobre el rojo de Roxy en lugar de un fondo neutro, y la vida del local sobre el turquesa de sus paredes. Después bajé a la textura: la nieve de cerca, el barquillo, el bote derritiéndose. Y una cenital limpia, que es la toma que una carta necesita.

Lo que quedó

Un juego de imágenes que sirve para la carta, para redes y para el punto de venta, y que no se confunde con el de otra marca, porque aquí el fondo también es la marca.

Macro de una bola de nieve de fresa, el grano del hielo a contraluz
Un barquillo de galleta recostado sobre una superficie roja brillante
Una mano sostiene un cono de Nevería Roxy con el papel impreso de la marca
Vista cenital de botes y conos de Roxy sobre fondo rojo, la toma limpia que usa una carta
El heladero, con mandil blanco y cuchara de bola en la mano, sirve un cono de fresa
Botes y conos de Roxy con bolas de fresa, mango y chocolate sobre fondo rojo
Malteada con pistache vista desde arriba, rodeada de bolas de nieve

Horizontal y vertical

Tu video no vive en un solo lugar.

La misma pieza se corta distinto para tu página que para el teléfono, y no se trata de recortarla por los lados: en vertical el encuadre manda otra cosa y hay que volver a componerlo. Te entrego los dos, porque tu gente te va a ver primero en Instagram y después en tu sitio.

Aquí va video · 16:9El corte de tu página y de YouTube

Horizontal · Sitio, YouTube, pantalla en tienda

Aquí va video · 9:16El mismo material, recompuesto

Vertical · Reels, TikTok, historias

Caso · Carta de restaurante

Las fotos de los platillos. La carta la arma tu diseñador.

En este trabajo hice las fotografías y los videos de los platillos, uno por uno, y el diseñador del restaurante los integró en la carta. Lo digo tal cual porque es la pregunta que siempre llega: no tienes que cambiar de diseñador ni yo voy a diseñar tu carta.

Lo que sí hago es entregar las imágenes de manera que quien la diseña no tenga que pelearse con ellas: mismo fondo, misma luz y mismo tamaño entre un platillo y otro, cada uno de frente y desde arriba.

Aquí va fotoPlatillo, de frente
Aquí va fotoPlatillo, desde arriba
Aquí va fotoPlatillo, de frente
Aquí va video · 9:16El mismo platillo, en movimiento

Caso · New Era

El producto no estaba en una mesa, estaba en la calle.

Una gorra no se entiende sobre un fondo blanco, se entiende puesta y de noche, bajo el neón de la avenida y en la cabeza de alguien que se parece a quien la va a comprar. Aquí el trabajo fue elegir la hora y el lugar antes que la luz.

De espaldas, una gorra New Era bajo la luz de un tubo de neón en la calleRetrato de noche, gorra puesta y lentes oscuros, con los faros del tráfico detrásUna mujer con gorra y chamarra, de pie en la banqueta, luz naranja de la avenidaAlguien de sudadera clara y gorra, caminando de noche entre los coches

Caso · Ben & Frank

La tienda funcionando, no la tienda vacía.

Fotografiar una óptica es fotografiar dos cosas a la vez: el armazón, que es el producto, y la gente probándoselo, que es la razón por la que alguien entra. Las vitrinas se hicieron con calma y el resto salió del día normal de la tienda, sin montar nada.

Armazones sobre una charola de exhibición en el mostrador de maderaLa vendedora entrega unos lentes por encima del mostrador, sonriendo

Qué puedo hacer por tu marca

Cuatro trabajos distintos, una sola pregunta detrás: quién lo va a ver.

Cómo trabajo

Sin sorpresas, y sin esperar meses.

  1. Hablamos

    Me cuentas qué vendes y a quién. Antes de hablar de fotografías necesito saber quién las va a ver.

  2. Propongo

    Te mando qué tomas haría, cuántas, dónde y para qué se van a usar cada una. Sin sorpresas después.

  3. Fotografiamos

    Un día o los que haga falta. Vas viendo el resultado mientras pasa, no hasta el final.

  4. Entrego

    Fotos editadas y videos en horizontal y en vertical, al tamaño de cada lugar donde van a vivir.

Hablemos

Cuéntame qué vendes y a quién.

Con eso ya podemos empezar a hablar de imágenes, y si no soy yo quien tiene que hacerlo te lo digo de una vez.